¿Qué tan difícil es mantener lo que consigues?

Cuando se empieza a lograr aquello que en algùn momento se tuvo como objetivo o, se empieza a adquirir aquello de lo que se tenìa alguna expectativa, es fàcil seguir el impulso interno que pide màs. Màs de aquello que ya se consiguiò o de aquello que aùn no se ha conseguido. Un conquistador conquistado por sus impulsos. Sin embargo, màs tarde que temprano, èste nuevo conquistador se da cuenta que, no es tan difìcil conquistar como mantener. Mantener algo que se ha conseguido, en especial si en ese algo se refleja algo que en un lugar y momento determinados se considera como valioso, es una tarea que implica mucho màs esfuerzo, energìa y recursos que el aislado acto de alcanzar algo. De hecho, no en pocas ocasiones, alguien logra algo, màs por el irresistible efecto del azar que por el empleo de la virtud propia. Mantener aquello que se ha logrado, por el contrario, exige el empleo constante, consciente y diligente de la virtud propia, por pequeña que èsta sea. Èste ejercicio constante de la virtud que se posee, en un periodo de tiempo màs o menos largo, debe estar a la altura de lo logrado e incluso por encima de èste y, si acaso aquel que fue alguna vez bendecido por la misma fortuna que posteriormente lo abandona, se pueda decir de èl, lo mismo que de antaño se solìa decir sobre los personajes de ànimo y calidades excepecionales: no son afectados por la fortuna, se encuentran por encima de ella, ni son presas de la alegrìa extrema, ni son vìctimas de la decepeciòn y tristeza extrema. Tal vez incluso esta persona pueda repetir en sus labios aquella sentencia de Camilo, el Romano: “A mì, ni la dictadura me subiò el ànimo ni el destierro lo disminuyò”. Esto aplica tanto para logros materiales como inmateriales.

Hablando de adquisiciones materiales, piènsese por ejemplo en un bien que evidentemente sea considerado como valioso, p.ej., una vivienda, un bote o un automòvil. Una vez se ha pagado el precio del bien, el precio que exige el mantenimiento del mismo, en un periodo suficientemente grande, superarà con creces el valor del mismo. Para ilustrar èsta afirmaciòn, pensemos en el bote: pagar el mantenimiento, limpieza, reparaciòn e incluso impuestos asociados a la tenenecia de èste bien, en un periodo suficientemente grande, superarà el costo que en un principio se pagò por èl. De hecho, el problema no termina aquì. La siguiente cuestiòn es pensar si se tiene el tiempo para disfrutar de aquel bien que se ha adquirido. Si pensamos en una persona cuya virtud le permite agregar un valor a la sociedad que, a su vez, èsta remunera y èsta remuneraciòn de ese nuevo valor que el individuo agrega a la sociedad, le permite al individuo alcanzar metas individuales y adquirir algunos bienes materiales, èste individuo estarà tan ocupado y dedicado a conservar aquellos logros inmateriales y a continuar ofreciendo a la sociedad aquel valor agregado, que muy poco tiempo le quedarà para disfrutar de su nuevo bote. Es por ello que àntes de adquirir un bien, es pertinenete preguntarnos:

¿Puedo pagar el bien?

¿Puedo pagar el mantenimiento del bien?

¿Puedo disfutar el bien?

En nuestra siguiente entrada discuterimos “el problema en la asignaciòn de recursos”.  

Percepción y realidad ¿diferentes?

Una de las habilidades màs importantes del cerebro humano es la habilidad de ignorar. Enfrentarse a un escenario con diferentes y variados niveles de libertad, es una actividad fascinantemente asombrosa. Sin embargo, este proceso tiene lugar en nuestro inconsciente y su duraciòn es tan corta que muy pocas veces apreciamos la enigmàtica complejidad de nuestra mente. Nuestra mente es, las màs de las veces, capaz de entrar en un escenario relativamente nuevo e inmediatamente hacer un juicio de valor sobre lo què es relevante, en què sentido y para què es relevante. Una vez se ha realizado èste juicio de valor, hacemos un esfuerzo hìbrido (en parte consciente, en parte inconsciente) para decidir en què manera interactuaremos con aquellos elementos de ese nuevo escenario que ahora se presentan como relevantes. Para ilustrar èste proceso basta con pensar en aquellos momentos donde entramos en un cuarto por primera vez. Para empezar, pensar en un escenario donde se desconoce por completo en què contexto y a què tipo de cuarto se entrarà, es un escenario que rara vez se encuentra en la realidad. No obstante, basta con pensar en ello para sentir como la ansiedad, el instrumento de defensa de animales para situaciones potencialmente peligrosas, se apodera de nuestro cuerpo. Dado que es un escenario que rara vez se encuentra en las manifestaciones de realidad que se presentan ante nosotros, omitiremos esta hipotètica situaciòn y nos ubicaremos en el siguiente escenario:

En la ciudad se acaba de realizar la inauguraciòn de un nuevo restaurante. El dìa de su apertura tù decides asistir con un(a) acompañante.

Una vez adentro del restaurante, lo màs probable es que fijes tu atenciòn en las mesas y las sillas, despuès, probablemente, te fijaràs en el ambiente que produce la decoraciòn y el concepto del restaurante. Una vez llegues a tu mesa, te fijaràs en ella y posteriormente miraràs el menù del restaurante. Solamente hasta èste punto, tu cerebro ha decidido que aquello es lo màs relevante de este nuevo lugar, siguiendo patrones de comportamiento que te han resultado exitosos en escenarios anàlogos. Salvo por casos muy particulares, habràs ignorado el nùmero de bombillos que tiene el restaurante, el nùmero de conexiones de gas, y un sin nùmero de cosas cuyo buen funcionamiento lo das por sentado (conexiones de luz, agua etc.,) o no tiene ninguna relaciòn con el objetivo que tu cerebro ha fijado para esa interacciòn (nùmero de bombillos etc.,). Esto sucede porque tu cerebro tiene como objetivo funcionar de la manera màs eficiente posible y, como habràs deducido, contar el nùmero de bombillas p.ej., no representa diferencia alguna en la experiencia de “ir a un restaurante”. Esto, por supuesto, tiene un costo de oportunidad asociado a la eficiencia en la interacciòn o, mejor, uso del escenario al que te enfrentas. Ignorar tantas cosas hace que tu consciente ni siquiera se percate de la existencia de ellas y este es el costo de oportunidad que inconscientemente pagamos en nuestro diario vivir. De hecho, una de las experiencias màs incòmodas es cuando todas aquellas cosas que còmodamente ignorabas se hacen relevantes y tienes que lidiar con ellas. Piensa por ejemplo que en èsta visita al restaurante ocurre un incendio. Este evento inesperado te obligarà a buscar las salidas de emergencia, la ubicaciòn de los extintores, la ubicaciòn de las conexiones de gas etc., tantas otras cosas que, salvo por casos particulares, son còmodamente ignoradas en la normal experiencia de “visitar un restaurante”. 

Este proceso de ignorar y su costo de oportunidad, nos lleva a la conclusiòn de que no es exacto decir que tu “ves” ni que “interactuas” con la realidad. Es màs preciso decir que tu interactuas con algunos elementos de la realidad que se manifiestan como relevantes ante tì, en un momento determinado, en un contexto determinado. Cuando pienses que la realidad es esto, o aquello, recuerda que no es exactamente esto o aquello, sino màs bien aquello que tu inconsciente ha catalogado como relevante en un contexto determinado. Intenta hacer un ejercicio consciente de qué es aquello que estás inconscientemente ignorando e intenta hacer un juicio de valor consciente. Recuerda que, como bien lo dice Jordan Peterson, no en pocas ocasiones, sobrevaloramos lo que no tenemos y despreciamos lo que sì tenemos. La percepciòn que tù tienes de la realidad puede determinar decisivamente còmo algunos elementos de èsta se manifiesten ante ti.   

Colombia está preparada para el Coronavirus?

Hay controles en puertos y aeropuertos?, hay un protocolo?, hay una línea especial de atención a personas con síntomas?. La respuesta es ya conocida: No!. No lo hay. Colombia confía plenamente en el aislamiento que históricamente ha padecido para ahora protegerlo de la pandemia que cada día se propaga con más rapidez.

Publicidad advirtiendo a los ciudadanos de Corea del Sur.
Antibacteriales en los buses de Seúl

En Corea del Sur, en cuando se supo del virus, comenzaron a regalar tapabocas en los buses y estaciones de tren, implementaron antibacteriales en restaurantes, buses, estaciones de tren y más, habilitaron una línea especial y ahora un hospital especial dedicado sólo y únicamente al tratamiento de este virus.

Es necesario que Colombia se prepare para la llegada del virus y evitemos que una tragedia suceda en nuestro país que ya muchos males soporta.

Visitando una tienda de Vinilos en Corea del Sur

Aún recuerdas esos viejos aparatejos con grandes discos que reproducían música? Sabes como funcionan?

Pues bueno, en Corea del Sur, en pleno siglo XXI es posible comprar vinilos y música en vinilos, música antigua y reciente. Es un lugar en el que escuchas la música que escoges de manera gratuita hasta por 30 minutos. Si te gustan los CDs pues también puedes reproducir música para ti en CDs.

Acompáñame a conocer este lugar!

Alguna vez has probado pescado crudo?

Pues bueno, el pescado crudo es uno de los platos que se puede probar en Asia. Esta vez, en Corea del Sur, probamos mariscos crudos

Pescado crudo en Corea del Sur

A pesar de que parezca no ser tan apetitoso, para sorpresa nuestra el sabor es más delicioso de lo que uno espera. Se siente un sabor bastante original, un tanto atenuado por algunos ingredientes.

Pescado crudo en Corea del Sur

También había huevitos de pescado, su sabor fue bastante agradable y tienen fama de ser bastante saludables. No obstante todo lo anterior, no nos fue posible comer con el mismo apetito con el que comieron nuestras amigas de China. Acompáñanos a ver el video para conocer la experiencia con mejor detalle.

Probando pescado crudo en Corea del Sur

Estilo de vida: corrupción vs no corrupción

Recientemente se destapó en Colombia un escándalo de corrupción en el que se vio involucrada una chica que no tenía problema en presumir en sus redes sociales de todos los lujos a los que accedía. Entre los lujos a los que accedía se encuentra un Lamborghini rojo, ropa de reconocidas marcas donde cada prenda supera fácilmente los 1.000USD, un penthouse en la zona más exclusiva de una de las ciudades más caras del mundo, champagne y mucho más: una vida propia de reyes. Incluso ahora que está detenida se ha negado a comer pollo y exige comida de restaurantes como crepes and wafles y/o Wok. Sin embargo, recientemente se ha quedado sin lugar al que acudir a pagar su detención domiciliaria pues debe dos meses de renta en su apartamento en Cali y se niega a ir a su casa de origen. El daño que se hizo el funcionario al fisco, a la familia y al fisco es considerable. No obstante ello, en este video se trata de llevar a un comparativo entre un estilo de vida normal de alguien que trabaja para sostenerse fuera y alguien que se ve beneficiado de dineros oscuros. Esperamos que el video sea divertido y de tu agrado. Hasta la próxima.

La tienda de ropa en la que hacen la ropa!!

En Seúl- Corea del Sur nos topamos con la tienda de ropa más cool: una tienda donde hacen la ropa en frente de tus propios ojos con música de dj a todo volumen y un caffé a la entrada de la tienda. Si compras algo en esa tienda sabes que será algo supremamente original. El ambiente es una cosa de locos, televisores viejos decorados en un ambiente relajado y cool que es como se puede definir esta tienda. Acompáñame a ver esta tienda:

El Barniz de Pasto

Barniz de Pasto

En la entrada de hoy hablaremos del Barniz de Pasto. En la ciudad de Pasto, ubicada al Sur de Colombia, se realiza una técnica única para decorar objetos de madera: el Barniz. El barniz proviene de un árbol que se encuentra en la Amazonía de Putumayo llamado Mopa Mopa y, a través de un proceso  muy especial, se logra conseguir una masa a la que después se le agrega color y se pega en el objeto de madera. Esto permite que la decoración sea única puesto que no proviene de pinturas tradicionales y no se utiliza moldes para su realización. Para conocer el detalle de este proceso, mira el video a continuación: 

Barniz de Pasto

Como de encontrar deliciosa comida barata en Corea del sur

Si estás en Corea del Sur seguramente disfrutarás de deliciosos platos de comida única. No obstante, seguramente quieres ahorrar tanto como te sea posible así que mira los siguientes tips que dejamos aquí:

  1. KIMBAP 

Kimbap en Corea del Sur
Kimbap en Corea del Sur

Tal vez esta sea una de las formas más económicas de comer en Corea del Sur. Dependiendo del lugar y el tipo de kimbap, el precio varía entre 2.000 y 4.500 wones, y siempre incluye una pequeña sopa adicional y kimchi.

2. NOODLES 

Los noodles de tienda son supremamente baratos y son tan variados que puedes probar diferentes sabores cada día, sin embargo, probablemente no sea suficiente para satisfacer tu apetito.

Samyang-Korean-Ramen-Spicy-Chicken-Roasted-Noodles-Hot
Noodles Coreanos

3. COMIDA DE TIENDA. 

IMG_20181102_134140926.jpg
Comida de tienda en Corea

La comida que puedes encontrar en las tiendas es prefabricada pero muy deliciosa y balanceada. Todo lo que tienes que hacer es calentarla en el microondas de la tiena y sentarte en una de sus mesas a disfrutar de tu plato. Ahora bien, también puedes encontrar hamburgesas de arroz y kimbap prefabricado, cada uno de estos platos cuesta entre 2.000 y 4.000 won.

Por último, una opción bastante interesante:

4. BUFFETS BARATOS

Esta es una opción tan interesante que decidimos citar este video. Es una de las mejores formas de comer barato, en abundancia y con variedad.

Si deseas apoyar el contenido de este blog, también puedes suscibirte al canal en Youtube y dejar tu comentario y/o ‘me gusta’.

Hasta la próxima.

Todos los poetas son maricas

Conmoverse hasta el llanto por un atardecer de coruscante sol; Sentir que lo más bello y suave del mundo es el pétalo de una rosa; Dedicar un soneto incomprensible a la mujer que se ama para conquistar su corazón. ¿Acaso son estos los verdaderos sentimientos  de un hombre? ¿Es realmente varonil sentir estas cosas?

El atardecer no tiene nada de bello y ocurre todos los días; no es algo hermoso, sino simplemente el fracaso diario del sol en su intento por permanecer eternamente en lo más alto, intento que reanudará tercamente a la mañana siguiente con el mismo resultado. En vez de llorar por ello, el poeta que lo contempla haría muy bien en retirar su vista de allí, pues de seguir con ese sentimentalismo estúpido la ceguera lo cogerá a los 40 años y no a los 80, como es natural.

El pétalo de una rosa no tiene nada de suave; lo que sucede es que sus espinas son demasiado pequeñas para lastimarnos. Pero que intente un insecto pequeño posarse en ella y ya verá su sangre correr cuando sea atravesado por esas mini-espinas asesinas que necesitan matar para alimentar la flor.

No es la flor un adorno del árbol ni de planta alguna; es simplemente el órgano sexual del que se vale para atraer al sexo opuesto por la afortunada intermediación de los picaflores, abejas, y otros bichos que se encargan de llevar y traer el polen,  lo que en los humanos equivaldría a los fluidos sexuales. La flor es al árbol lo que la minifalda es a la mujer, o el colorete, o la pestañina, o un vulgar escote, y su función es exactamente igual: atraer al macho para que la fertilice.

¿Poesías para conquistar a una mujer?  ¡Nada más lejos de la realidad! La mujer no quiere un hombre para que le recite versos hermosos sobre las estrellas, o para que le describa el orden perfecto del universo ni para que le enseñe que el corazón es el órgano más importante de los humanos. La mujer quiere un hombre que le arranque salvajemente la ropa, la tire al suelo y le haga ver esas estrellas; El orden del universo le importa poco y prefiere el desorden de una cama después de fornicar a gusto. En cuanto a la importancia de los órganos, no creo necesario dar el nombre del que para ellas es, de lejos, el preferido.

No entienden la métrica ni el ritmo de las palabras; prefieren los gemidos y aullidos semisalvajes que brotan del acto sexual a la inspirada y bien pensada fraseología de un poema, y el único ritmo que disfrutan es el del macho que tienen encima y que no puede desfallecer hasta que ellas se lo permitan, so pena de ser echado a arañazos y gritos vulgares.

Pero, si a las mujeres no les gusta la poesía, ¿Por qué  los poetas siguen insistiendo en dedicarles sus poemas? La respuesta es sencilla:

 

¡¡¡LOS POETAS DEDICAN SUS POEMAS A LOS HOMBRES!!!

 

Porque sólo los hombres los comprenden y tienen en su alma la grandeza necesaria para sentirlos y conmoverse con ellos. El corazón del hombre es sensible hasta el extremo y su intelecto rebosa de alegría tanto frente a una compleja ecuación como ante un verso bien pensado y salido del alma de un poeta inspirado.

¿Quién, que haya leído el “DE PROFUNDIS” no ha sido impresionado por la grandeza incomparable de la expresión sentida de un alma enamorada, desilusionada, triste y despechada? Y no fue precisamente a una mujer a quien Oscar Wilde dedicó aquella obra inmortal de la poesía universal.

El que haya leído los imperecederos versos de García Lorca, en los que abunda la sangre derramada, tanto por los toros muertos en el ruedo como por los duelos de salvajes gitanos enardecidos por la pasión, notará su admiración no disimulada por la fuerza bruta de la que él carece pero que envidia en los que la poseen.

No es necesario prolongar la enumeración de ejemplos como estos, pero la cuasi-infinita lista incluye nombres tan ilustres en el idioma español como Jacinto Benavente, José Lezama Lima, Juan Goytisolo, Luis Cernuda, Vicente Alexaindre, y en otras lenguas como André Gide, Marcel Proust, Herman Melville, Mishima, Rimbaud, Verlaine, Thomas Mann y Walt Whitman.

No es esta una crítica a la poesía ni a los poetas, sean cuales sean sus inclinaciones sexuales. Los hombres amamos la poesía y admiramos a los poetas, pero por desgracia algunos carecemos de la sensibilidad necesaria para apreciarlos a todos. Algunos logran conmovernos, otros no; simplemente no comprendemos sus versos, para otros tan claros y puros, o simplemente no nos llegan al alma por estar ésta dedicada a otras labores. O tal vez instintivamente sentimos que algún poeta cacorrón está tratando de conquistarnos.

Para terminar, les confieso que admiro al que, no siendo poeta, logró en dos escasos renglones plasmar este bello pensamiento que para mí constituye el mejor poema jamás escrito:

 

ÉRASE UNA POESÍA SIN TÍTULO

A LA QUE FALTABAN TAMBIÉN LOS VERSOS

AUTOR: Sapofóbico

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑